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NÚMEROS
1
1 Yahveh habló a Moisés en el desierto del Sinaí, en la
Tienda del Encuentro, el día primero del mes segundo, el año segundo
de la salida de Egipto. Les dijo:
2 «Haced el censo de toda la comunidad de los israelitas, por
clanes y por familias, contando los nombres de todos los varones, uno
por uno.
3 Alistaréis, tú y Aarón, a todos los de veinte años para arriba, a
todos los útiles para la guerra, por cuerpos de ejército.
4 Os ayudará un hombre por cada tribu, que sea jefe de su
familia.
5 Estos son los nombres de los que os ayudarán: Por Rubén,
Elisur, hijo de Sedeur.
6 Por Simeón, Selumiel, hijo de Surisadday.
7 Por Judá, Najsón, hijo de Aminadab.
8 Por Isacar, Natanael, hijo de Suar.
9 Por Zabulón, Eliab, hijo de Jelón.
10 Por los hijos de José: por Efraím, Elisamá, hijo de Ammihud;
por Manasés, Gamaliel, hijo de Pedahsur.
11 Por Benjamín, Abidán, hijo de Guideoní.
12 Por Dan, Ajiézer, hijo de Ammisadday.
13 Por Aser, Paguiel, hijo de Okrán.
14 Por Gad, Elyasaf, hijo de Reuel.
15 Por Neftalí, Ajirá, hijo de Enán».
16 Eran éstos afamados en la comunidad, principales de las tribus
de sus antepasados, jefes de milar de Israel.
17 Moisés y Aarón tomaron a aquellos hombres que habían sido
designados por sus nombres,
18 y convocaron a toda la comunidad, el día primero del mes
segundo. Fueron afiliados por clanes y familias, anotando uno por uno
los nombres de los de veinte años para arriba.
19 Tal como Yahveh se lo había mandado, les pasó revista Moisés
en el desierto del Sinaí.
20 Hecho el recuento de las parentelas de los hijos de Rubén,
primogénito de Israel, por clanes y familias, anotados uno por uno los
nombres de todos los varones de veinte años para arriba, útiles para
la guerra,
21 resultaron los revistados de la tribu de Rubén, 46.500
22 Parentelas de los hijos de Simeón, por clanes y familias,
anotados uno por uno los nombres de todos los varones de veinte años
para arrriba, útiles para la guerra:
23 59.300 revistados de la tribu de Simeón.
24 Parentelas de los hijos de Gad, por clanes y familias, anotados
uno por uno los nombres de todos los varones de veinte años para
arriba, útiles para la guerra:
25 45.650 revistados de la tribu de Gad.
26 Parentelas de los hijos de Judá, por clanes y familias,
anotados uno por uno los nombres de todos los varones de veinte años
para arriba, útiles para la guerra:
27 74.600 revistados de la tribu de Judá.
28 Parentelas de los hijos de Isacar, por clanes y familias,
anotados uno por uno los nombres de todos los varones de veinte años
para arriba, útiles para la guerra:
29 54.400 revistados de la tribu de Isacar.
30 Parentelas de los hijos de Zabulón por clanes y familias,
anotados uno por uno los nombres de todos los varones de veinte años
para arriba, útiles para la guerra:
31 57.400 revistados de la tribu de Zabulón.
32 De los hijos de José: Parentelas de los hijos de Efraím, por
clanes y familias, anotados uno por uno los nombres de todos los varones
de veinte años para arriba, útiles para la guerra:
33 40.500 revistados de la tribu de Efraím.
34 Parentelas de los hijos de Manasés por clanes y familias,
anotados uno por uno los nombres de todos los varones de veinte años
para arriba, útiles para la guerra:
35 32.200 revistados de la tribu de Manasés.
36 Parentelas de los hijos de Benjamín, por clanes y familias,
anotados uno por uno los nombres de todos los varones de veinte años
para arriba, útiles para la guerra:
37 35.400 revistados de la tribu de Benjamín.
38 Parentelas de los hijos de Dan, por clanes y familias, anotados
uno por uno los nombres de todos los varones de veinte años para
arriba, útiles para la guerra:
39 62.700 revistados de la tribu de Dan.
40 Parentelas de los hijos de Aser, por clanes y familias,
anotados uno por uno los nombres de todos los varones de veinte años
para arriba, útiles para la guerra:
41 41.500 revistados de la tribu de Aser.
42 Parentelas de los hijos de Neftalí, por clanes y familias,
anotados uno por uno los nombres de todos los varones de veinte años
para arriba, útiles para la guerra:
43 53.400 revistados de la tribu de Neftalí.
44 Estos fueron los revistados por Moisés y Aarón y por los doce
principales de Israel, que pertenecían cada uno a una casa paterna.
45 Sacado el total de los israelitas de veinte años para arriba,
de todos los que había en Israel, útiles para la guerra, revistados
por sus casas paternas,
46 resultó el total de revistados: 603.550.
47 Pero los levitas, y su tribu paterna, no fueron revistados con
ellos.
48 Yahveh habló a Moisés y le dijo:
49 «No pases revista a la tribu de Levi ni hagas su padrón entre
los demás israelitas.
50 Alista tú mismo a los levitas para el servicio de la Morada
del Testimonio, de todos sus utensilios y de todo lo que se relaciona
con ella. Ellos han de llevar la Morada con todos sus utensilios, estarán
al servicio de ella y acamparán en torno a ella.
51 Cuando haya de trasladarse la Morada, la desmontarán los
levitas, y cuando la Morada se detenga, los levitas la montarán. El
laico que se acerque, será muerto.
52 Los israelitas acamparán cada uno en su campamento y bajo su
bandera, por cuerpos de ejército.
53 Pero los levitas acamparán alrededor de la Morada del Testimonio; y
así no se desatará la Cólera contra la comunidad de los israelitas.
Los levitas se encargarán del ministerio de la Morada del Testimonio.»
54 Los israelitas lo hicieron tal como se lo había mandado Yahveh
a Moisés. Así lo hicieron.
2
1 Habló Yahveh a Moisés y Aarón y les dijo:
2 «Los israelitas acamparán cada uno bajo su bandera, bajo las
enseñas de sus casas paternas, alrededor de la Tienda del Encuentro, a
cierta distancia.
3 Acamparán al este, hacia la salida del sol: La bandera del campamento
de Judá, por cuerpos de ejército. Principal de los hijos de Judá,
Najsón, hijo de Aminadab.
4 Su cuerpo de ejército, según el censo: 74.600.
5 Acampados junto a él: La tribu de Isacar. Principal de los
hijos de Isacar, Natanael, hijo de Suar.
6 Su cuerpo de ejército, según el censo: 54.400.
7 La tribu de Zabulón. Principal de los hijos de Zabulón, Eliab,
hijo de Jelón.
8 Su cuerpo de ejército, según el censo, 57.400.
9 Total de alistados en el campamento de Judá: 186.400, reartidos
en cuerpos de ejército. Marcharán en vanguardia.
10 Al sur, la bandera del campamento de Rubén, por cuerpos de ejército.
Principal de los hijos de Rubén, Elisur, hijo de Sedeur.
11 Su cuerpo de ejército, según el censo: 46.500.
12 Acampan junto a él: La tribu de Simeón. Principal de los
hijos de Simeón, Selumiel, hijo de Surisadday.
13 Su cuerpo de ejército, según el censo: 59.300.
14 La tribu de Gad. Principal de los hijos de Gad, Elyasaf, hijo
de Reuel.
15 Su cuerpo de ejército, según el censo: 45.650.
16 Total de alistados en el campamento de Rubén: 151.450,
repartidos en cuerpos de ejército. Marcharán en segundo lugar.
17 Partirá entonces la Tienda del Encuentro, pues el campamento
de los levitas está en medio de los demás campamentos. En el orden en
que acamparon partirán, cada uno por su lado, bajo su propia bandera.
18 Al occidente, la bandera del campamento de Efraím, por cuerpos
de ejército. Principal de los hijos de Efraím, Elisamá, hijo de
Ammihud.
19 Su cuerpo de ejército, según el censo: 40.500.
20 Junto a él: La tribu de Manasés. Principal de los hijos de
Manasés, Gamaliel, hijo de Pedahsur.
21 Su cuerpo de ejército, según el censo: 32.200.
22 La tribu de Benjamín. Principal de los hijos de Benjamín,
Abidán, hijo de Guideoní.
23 Su cuerpo de ejército, según el censo: 35.400.
24 Total de alistados en el campamento de Efraím: 108.
100, repartidos en cuerpos de ejército. Marcharán en tercer lugar.
25 Al norte, la bandera de campamento de Dan, por cuerpos de ejército.
Principal de los hijos de Dan, Ajiézer, hijo de Ammisadday.
26 Su cuerpo de ejército, según el censo: 62.700.
27 Acampan junto a él: La tribu de Aser. Principal de los hijos
de Aser, Paguiel, hijo de Okrán.
28 Su cuerpo de ejército, según el censo: 41.500.
29 La tribu de Neftalí. Principal de los hijos de Neftalí, Ajirá,
hijo de Enán.
30 Su cuerpo de ejército, según el censo: 53.400.
31 Total de alistados del campamento de Dan: 157.600. Marcharán
en retaguardia, repartidos en banderas.»
32 Estos fueron los israelitas revistados por casas paternas.
Total de alistados en los campamentos, repartidos en cuerpos de ejército,
603.550.
33 Pero los levitas no fueron alistados entre los demás israelitas, según
había mandado Yahveh a Moisés.
34 Los israelitas hicieron todo tal como Yahveh había mandado a
Moisés: así acampaban bajo sus banderas y así emprendían la marcha,
cada uno entre los demás de su clan y con su familia.
3
1 Esta era la descendencia de Aarón y de Moisés, cuando
Yahveh habló a Moisés en el monte Sinaí.
2 Estos eran los nombres de los hijos de Aarón: Nadab, el primogénito,
Abihú, Eleazar e Itamar.
3 Estos eran los nombres de los hijos de Aarón, que fueron ungidos
sacerdotes, y cuyas manos fueron consagradas para ejercer el sacerdocio.
4 Nadab y Abihú murieron delante de Yahveh, al presentar un fuego
profano delante de Yahveh en el desierto del Sinaí. Como no tenían
hijos, fueron Eleazar e Itamar los que ejercieron el sacerdocio en
presencia de su padre Aarón.
5 Yahveh habló a Moisés y le dijo:
6 «Manda que se acerque la tribu de Leví y ponlos delante del
sacerdote Aarón, que estén a su servicio.
7 Se encargarán de las obligaciones que incumben a él y a toda
la comunidad ante la Tienda del Encuentro, prestando el servicio en la
Morada.
8 Cuidarán de todos los utensilios de la Tienda del Encuentro, de
las obligaciones que incumben a los israelitas prestando servicio en la
Morada.
9 Donarás los levitas a Aarón y a sus hijos en concepto de
donados. Le serán donados de parte de los israelitas.
10 A Aarón y a sus hijos los alistarás para que se encarguen de
sus funciones sacerdotales. El laico que se acerque, será muerto.»
11 Yahveh habló a Moisés y le dijo:
12 «Mira que he elegido a los levitas de entre los demás
israelitas en lugar de todos los primogénitos de los israelitas que
abren el seno materno. Los levitas serán para mí.
13 Porque todo primogénito me pertenece. El día en que herí a todos
los primogénitos de Egipto, consagré para mí a todos los primogénitos
de Israel, tanto de hombre como de ganado. Son para mí. Yo, Yahveh.»
14 Habló Yahveh a Moisés en el desierto del Sinaí. Le dijo:
15 «Alista a los hijos de Levi por familias y por clanes: alistarás
a todo varón de un mes para arriba.»
16 Moisés los alistó según la orden de Yahveh, tal como Yahveh
se lo había mandado.
17 Los nombres de los hijos de Leví son: Guersón, Quehab y Merarí.
18 Los nombres de los hijos de Ghersón, por clanes, son: Libní y
Semeí.
19 Los hijos de Quehat, por clanes: Amram, Yishar, Hebrón y
Uzziel;
20 los hijos de Merarí, por clanes: Majlí y Musí. Estos son los
clanes de Leví, repartidos por familias.
21 De Guesón procedían el clan libnita y el clan semeíta: ésos
son los clanes guersonitas.
22 El total de los alistados, contando todos los varones de un mes
para arriba: 7.500.
23 Los clanes guersonitas acampaban detrás de la Morada, al poniente.
24 El principal de la casa paterna de Guersón era Elyasaf, hijo
de Lael.
25 Los hijos de Guersón estaban encargados, en la Tienda del
Encuentro, de la Morada, de la Tienda, de su toldo y del tapiz de
entrada a la Tienda del Encuentro;
26 del cortinaje del atrio y de la cortina de entrada al atrio que
rodea la Morada y el altar, y de las cuerdas necesarias para todo su
servicio.
27 De Quehat procedían el clan amramita, el clan yisharita, el
clan hebronita y el clan uzzielita: ésos son los clanes quehatitas.
28 Contando todos los varones de un mes para arriba, eran 8.300.
Tenían a su cargo el servicio del santuario.
29 Los clanes quehatitas acampaban al lado meridional de la
Morada.
30 El principal de la casa paterna de los clanes quehatitas era
Elisafán, hijo de Uzziel.
31 A su cargo estaban el arca, la mesa, el candelabro, los
altares, los objetos sagrados que se usan en el culto, el velo y todo su
servicio.
32 El principal de los principales de Leví era Eleazar, hijo del
sacerdote Aarón. Ejercía la supervisión de todos los encargados del
santuario.
33 De Merarí, el clan majlita y el clan musita: ésos eran los clanes
meraritas .
34 Sus alistados, contando todos los varones de un mes para
arriba, eran 6.200.
35 El principal de la casa paterna de los clanes meraritas era
Suriel, hijo de Abijayil. Acampaban al lado septentrional de la Morada.
36 A los hijos de Merarí les estaba encomendado el cuidado de los
tableros de la Morada, de sus travesaños, postes y basas, de todos sus
utensilios y todo su servicio;
37 y de los postes que rodean el atrio, de sus basas, clavazón y
cuerdas.
38 Acampaban al este, frente a la Morada, delante de la Tienda del
Encuentro hacia oriente, Moisés y Aarón con sus hijos que estaban
encargados del santuario en nombre de los israelitas. Cualquier laico
que se acercara, sería muerto.
39 El total de levitas alistados, de los que registró Moisés por
clanes, siguiendo la orden de Yahveh, de todos los varones de un mes
para arriba: 22.000.
40 Dijo Yahveh a Moisés: «Registra a todos los primogénitos
varones de los israelitas, de un mes para arriba, y anota sus nombres.
41 Luego, tomas a los levitas para mí, Yahveh, en lugar de todos
los primogénitos de los israelitas; y el ganado de los levitas en lugar
de todos los primogénitos del ganado de los israelitas.»
42 Moisés registró, según le había ordenado Yahveh, a todos
los primogénitos de los israelitas.
43 Y resultó ser el total de los primogénitos varones, contando los
nombres desde la edad de un mes para arriba, según el censo, 22.273.
44 Habló entonces Yahveh a Moisés y le dijo:
45 «Toma a los levitas en lugar de todos los primogénitos de los
israelitas y el ganado de los levitas en lugar de su ganado; los levitas
serán míos, yo Yahveh.
46 Por el rescate de los 273 primogénitos de los israelitas que
exceden del número de los levitas,
47 tomarás cinco siclos por cabeza, en siclos del santuario, a
razón de veinte óbolos por siclo.
48 La plata se la entregarás a Aarón y a sus hijos, por el
rescate de los que sobrepasan el número.»
49 Moisés tomó la plata del rescate de los que pasaban del número
de los rescatados por los levitas.
50 Tomó la plata de los primogénitos de Israel: 1.365 siclos, en
siclos del santuario.
51 Y entregó Moisés la plata del rescate a Aarón y a sus hijos,
según la orden de Yahveh, como había mandado Yahveh a Moisés.
4
1 Yahveh habló a Moisés y Aarón, diciendo:
2 «Haz el censo de los hijos de Quehat, hijos de Leví, por
clanes y por familias,
3 de treinta años en adelante hasta los cincuenta, de todos los aptos
para la milicia, que prestan el servicio de la Tienda del Encuentro.
4 Este será el servicio de los hijos de Quehat en la Tienda del
Encuentro: el de las cosas sacratísimas.
5 Cuando se levante el campamento, irán Aarón y sus hijos,
descolgarán el velo de protección y cubrirán con él el arca del
Testimonio.
6 Pondrán sobre ella una cubierta de cuero fino y extenderán
encima un paño todo de púrpura; luego le pondrán los varales.
7 Sobre la mesa de la presencia extenderán un paño de púrpura,
y pondrán sobre ella las fuentes, copas, tazas y jarros de libación:
el pan estará perpetuamente encima.
8 Extenderán sobre ella un paño carmesí que cubrirán con una
cubierta de cuero fino, y después le pondrán los varales.
9 Tomarán entonces un paño de púrpura y cubrirán el candelabro
del alumbrado con sus lámparas, despabiladeras y ceniceros, y todos los
vasos de aceite que se utilizan en el servicio del candelabro.
10 Lo pondrán con todos sus utensilios en una cubierta de cuero
fino y lo colocarán sobre las angarillas.
11 Sobre el altar de oro extenderán un paño de púrpura, lo
cubrirán con una cubierta de cuero fino, y le pondrán los varales.
12 Tomarán todos los vasos que se emplean en el servicio del
santuario, los pondrán en un paño de púrpura, los cubrirán con una
cubierta de cuero fino y los colocarán sobre las angarillas.
13 Quitarán la grasa incinerada del altar y extenderán sobre él un paño
escarlata;
14 pondrán encima todos los utensilios que se emplean en el
servicio del altar: los braseros, tenedores, badiles, acetres: todos los
utensilios del altar; extenderán sobre él una cubierta de cuero fino y
le pondrán los varales.
15 Después que Aarón y sus hijos hayan terminado de envolver las
cosas sagradas con todos sus utensilios, al ponerse en marcha el
campamento, llegarán los hijos de Quehat para transportarlas; pero que
no toquen lo sagrado pues morirían. Esta es la carga de los hijos de
Quehat en la Tienda del Encuentro.
16 Pero Eleazar, hijo del sacerdote Aarón, estará al cuidado del
aceite del alumbrado, del incienso aromático, de la oblación perpetua
y del óleo de la unción; al cuidado de toda la Morada y de cuanto hay
en ella, sean cosas sagradas o sus utensilios.»
17 Habló Yahveh a Moisés y a Aarón y dijo:
18 «No separéis de los demás levitas la tribu de los clanes
quehatitas.
19 Haced con ellos de esta manera, para que vivan y no mueran al
acercarse a las cosas sacratísimas: Aarón y sus hijos irán y pondrán
a cada uno en su servicio y junto a su carga.
20 Y no entrarán, ni por un instante, a ver las cosas sagradas;
de lo contrario morirían.»
21 Yahveh habló a Moisés y le dijo:
22 «Haz también el censo de los hijos de Guersón, por familias
y clanes.
23 Alistarás a los de treinta años en adelante hasta los cincuenta a
todos los aptos para la milicia para que presten el servicio de la
Tienda del Encuentro.
24 Este será el servicio de los clanes guersonitas, su servicio y
su carga.
25 Llevarán los tapices de la Morada, la Tienda del Encuentro, su
toldo y el toldo de cueros finos que la cubre por encima y el tapiz de
entrada a la Tienda del Encuentro;
26 el cortinaje del atrio y la cortina de la entrada al atrio que
rodea la Morada y el altar, con sus cuerdas y todos los utensilios de su
servicio: todo lo que se necesita para ellos. Prestarán su servicio;
27 pero todo el servicio de los hijos de Guersón, todas sus
funciones y cargas, las desempeñarán a las órdenes de Aarón y de sus
hijos. Los vigilaréis en el ministerio de su cargo.
28 Este será el servicio de los clanes guersonitas en la Tienda
del Encuentro. Lo desempeñarán a las órdenes de Itamar, hijo del
sacerdote Aarón.
29 Harás el censo de los hijos de Merarí, por clanes y familias.
30 Harás el censo de los de treinta años en adelante hasta los
cincuenta, de todos los aptos para la milicia para que presten el
servicio de la Tienda del Encuentro.
31 Esto es lo que han de transportar y este es todo su servicio en
la Tienda del Encuentro: los tableros de la Morada, sus travesaños,
postes y basas;
32 los postes que rodean el atrio con sus basas, clavazón y
cuerdas; todos sus utensilios y todo lo preciso para su servicio.
Nominalmente señalaréis cada uno de los objetos con que han de cargar.
33 Ese es el servicio de los clanes meraritas. Para todo su servicio en
la Tienda del Encuentro estarán a disposición de Itamar, hijo del
sacerdote Aarón.»
34 Moisés y Aarón y los principales de la comunidad hicieron el
censo de los hijos de Quehat, por clanes y familias,
35 de treinta años en adelante hasta los cincuenta, de todos los
aptos para la milicia, para que prestaran el servicio de la Tienda del
Encuentro.
36 Los registrados de los diversos clanes fueron 2.750.
37 Esos fueron los registrados en los clanes quehatitas, todos los
que habían de servir en la Tienda del Encuentro. Los alistaron Moisés
y Aarón, según había ordenado Yahveh por medio de Moisés.
38 Se hizo el censo de los hijos de Guersón, por clanes y
familias,
39 de treinta años para arriba hasta los cincuenta, de todos los
aptos para la milicia para que prestaran el servicio de la Tienda del
Encuentro.
40 Los alistados de los diversos clanes y familias fueron 2.630.
41 Esos fueron los registrados de los clanes de los hijos de Guersón,
todos los que habían de servir en la Tienda del Encuentro. Los
alistaron Moisés y Aarón según la orden de Yahveh.
42 Se hizo el censo de los clanes de los hijos de Merarí, por
clanes y familias,
43 de treinta años para arriba hasta los cincuenta, de todos los aptos
para la milicia, para que prestaran el servicio de la Tienda del
Encuentro.
44 Los revistados de los diversos clanes fueron 3.200.
45 Esos fueron los revistados de los clanes de los hijos de Merarí.
Los alistaron Moisés y Aarón, según había ordenado Yahveh por medio
de Moisés.
46 El total de los levitas que Moisés, Aarón y los principales
de Israel registraron por clanes y familias,
47 de los de treinta años en adelante hasta los cincuenta, de
todos los aptos para entrar al servicio y el transporte de la Tienda del
Encuentro,
48 fue, según el censo, 8.580.
49 Se hizo su censo por orden de Yahveh transmitida por Moisés,
asignando a cada uno su servicio y su carga: su censo se hizo tal como
lo había ordenado Yahveh a Moisés.
5
1 Habló Yahveh a Moisés y le dijo:
2 «Manda a los israelitas que echen del campamento a todo
leproso, al que padece flujo y a todo impuro por contacto de cadáver.
3 Los has de echar, sean hombre o mujer; fuera del campamento los echarás,
para que no contaminen sus campamentos, donde yo habito en medio de
ellos.»
4 Así lo hicieron los israelitas: los echaron fuera del
campamento. Los israelitas lo hicieron tal como había dicho Yahveh a
Moisés.
5 Yahveh habló a Moisés y le dijo:
6 «Habla a los israelitas: Si un hombre o una mujer comete
cualquier pecado en perjuicio de otro, ofendiendo a Yahveh, el tal será
reo de delito.
7 Confesará el pecado cometido y restituirá la suma de que es
deudor, más un quinto. Se la devolverá a aquel de quien es deudor.
8 Y si el hombre no tiene pariente a quien se pueda restituir, la
suma que en tal caso se ha de restituir a Yahveh, será para el
sacerdote; aparte del carnero expiatorio con que el sacerdote expiará
por él.
9 Y toda ofrenda reservada de lo que los hijos de Israel consagran
y presentan al sacerdote, será para éste.
10 Lo que cada uno consagra, es suyo; pero lo que se presenta al
sacerdote, es para el sacerdote.»
11 Yahveh habló a Moisés y le dijo:
12 «Habla a los israelitas. Diles: Cualquier hombre cuya mujer se
haya desviado y le haya engañado:
13 ha dormido un hombre con ella con relación carnal a ocultas del
marido; ella se ha manchado en secreto, no hay ningún testigo, no ha
sido sorprendida;
14 si el marido es atacado de celos y recela de su mujer, que
efectivamente se ha manchado; o bien le atacan los celos y se siente
celoso de su mujer, aunque ella no se haya manchado;
15 ese hombre llevará a su mujer ante el sacerdote y presentará
por ella la ofrenda correspondiente: una décima de medida de harina de
cebada. No derramará aceite sobre la ofrenda, ni la pondrá incienso,
pues es «oblación de celos», oblación conmemorativa para recordar
una falta.
16 El sacerdote presentará a la mujer y la pondrá delante de
Yahveh.
17 Echará luego agua viva en un vaso de barro y, tomando polvo
del pavimento de la Morada, lo esparcirá sobre el agua.
18 Pondrá el sacerdote a la mujer delante de Yahveh, le descubrirá
la cabeza y pondrá en sus manos la oblación conmemorativa, o sea, la
oblación de los celos. El sacerdote tendrá en sus manos las aguas de
maldición y funestas.
19 Entonces, el sacerdote conjurará a la mujer y le dirá:
"Si no ha dormido un hombre contigo, si no te has desviado ni
manchado desde que estás bajo la postestad de tu marido, sé inmune a
estas aguas amargas y funestas.
20 Pero si, estando bajo la potestad de tu marido, te has desviado
y te has manchado, durmiendo con un hombre distinto de tu
marido..."
21 El sacerdote entonces proferirá sobre la mujer este juramento,
y dirá el sacerdote a la mujer: "... Que Yahveh te ponga como
maldición y execración en medio de tu pueblo, que haga languidecer tus
caderas e infle tu vientre.
22 Que entren estas aguas de maldición en tus entrañas, para que
inflen tu vientre y hagan languidecer tus caderas." Y la mujer
responderá: "¡Amén, amén!"
23 Después el sacerdote escribirá en una hoja estas imprecaciones y
las borrará con las aguas amargas.
24 Hará beber a la mujer las aguas de maldición y funestas, y
las aguas funestas entrarán en ella para hacérsele amargas.
25 El sacerdote tomará entonces de la mano de la mujer la oblación
de los celos, mecerá la oblación delante de Yahveh y la presentará en
el altar.
26 El sacerdote tomará de la oblación un puñado, el memorial, y
lo quemará sobre el altar, y le hará beber a la mujer las aguas.
27 Cuando le haga beber de las aguas, si la mujer está manchada y
de hecho ha engañado a su marido, cuando entren en ella las aguas
funestas le serán amargas: se inflará su vientre, languidecerán sus
caderas y será mujer de maldición en medio de su pueblo.
28 Pero si la mujer no se ha manchado, sino que es pura, estará
exenta de toda culpa y tendrá hijos.
29 Este es el rito de los celos, para cuando una mujer, después
de estar bajo la potestad de su marido, se haya desviado y manchado;
30 o para cuando un hombre, atacado de celos, recele de su mujer:
entonces pondrá a su mujer en presencia de Yahveh y el sacerdote
realizará con ella todo este rito.
31 El marido estará exento de culpa, y la mujer cargará con la
suya.»
6
1 Habló Yahveh a Moisés y le dijo:
2 Diles esto a los israelitas: «Si un hombre o mujer se decide a
hacer voto de nazir, consagrándose a Yahveh,
3 se abstendrá de vino y de bebidas embriagantes. No beberá vinagre de
vino ni de bebida embriagante; tampoco beberá ningún zumo de uvas, ni
comerá uvas, frescas o pasas.
4 En todo el tiempo de su nazireato no tomará nada de lo que se
obtiene de la vid, desde el agraz hasta el orujo.
5 En todos los días de su voto de nazireato no pasará navaja por
su cabeza: hasta cumplirse los días por los que se consagró a Yahveh,
será sagrado y se dejará crecer la cabellera.
6 No se acercará, en todos los días de su nazireato en honor de
Yahveh, a ningún cadáver.
7 Ni por su padre, ni por su madre, ni por su hermano, ni por su
hermana se manchará, en el caso de que murieran, pues lleva sobre su
cabeza el nazireato de su Dios.
8 Todos los días de su nazireato es un consagrado a Yahveh.
9 Si alguien muere de repente junto a él y mancha así su
cabellera de nazir, se rapará la cabeza el día de su purificación, se
la rapará el día séptimo.
10 El día octavo llevará un par de tórtolas o un par de
pichones al sacerdote, a la entrada de la Tienda del Encuentro.
11 El sacerdote ofrecerá uno en sacrificio por el pecado y el
otro en holocausto; y expiará por aquel hombre la falta contraída a
causa del muerto. Aquel día consagrará su cabeza:
12 se consagrará a Yahveh por todo el tiempo de su nazireato y
ofrecerá un cordero de un año como sacrificio de reparación. Los días
anteriores son nulos, por haberse manchado su cabellera.
13 Este es el rito del nazir, para cuando se cumplan los días de su
nazireato. Llevado hasta la entrada de la Tienda del Encuentro,
14 presentará su ofrenda a Yahveh: un cordero de un año, sin
defecto, en holocausto; una cordera de un año, sin defecto, en
sacrificio por el pecado; un carnero sin defecto como sacrificio de
comunión;
15 un canastillo de panes ázimos de flor de harina amasada con
aceite y tortas sin levadura untadas en aceite, con sus correspondientes
oblaciones y libaciones.
16 El sacerdote lo presentará delante de Yahveh y ofrecerá el
sacrificio por el pecado y el holocausto del nazir.
17 Hará con el carnero un sacrificio de comunión a Yahveh, junto
con el canastillo de ázimos, ofrecerá luego el sacerdote la
correspondiente oblación y libación.
18 Entonces el nazir se rapará su cabellera de nazir, a la
entrada de la Tienda del Encuentro; tomara la cabellera de su nazireato
y la echará al fuego que arde debajo del sacrificio de comunión.
19 El sacerdote tomará un brazuelo, ya cocido, del carnero, un
pan ázimo del canastillo y una torta sin levadura, y lo pondrá todo en
manos del nazir, una vez que se haya rapado su cabellera de nazir.
20 El sacerdote presentará todo ello como ofrenda mecida delante
de Yahveh. Es cosa santa, pertenece al sacerdote, además del pecho
mecido y de la pierna reservada. Luego el nazir beberá vino.
21 Ese es el rito del nazir que, además de su nazireato, ha
prometido una ofrenda a Yahveh (aparte de lo que sus posibilidades le
permitan): a tenor del voto que prometió lo cumplirá además de lo
prescrito para su nazireato.»
22 Habló Yahveh a Moisés y le dijo:
23 Habla a Aarón y a sus hijos y diles: «Así habéis de bendecir a
los israelitas. Les diréis:
24 Yahveh te bendiga y te guarde;
25 ilumine Yahveh su rostro sobre ti y te sea propicio;
26 Yahveh te muestre su rostro y te conceda la paz.»
27 Que invoquen así mi nombre sobre los israelitas y yo los
bendeciré.»
7
1 El día en que Moisés acabó de montar la Morada, la ungió
y la consagró con todo su mobiliario, así como el altar con todos sus
utensilios. Cuando lo hubo ungido y consagrado,
2 los principales de Israel, jefes de familias, y principales de
las tribus, que habían presidido el censo, hicieron una ofrenda.
3 Pusieron su ofrenda delante de Yahveh: seis carretas cubiertas y doce
bueyes: una carreta por cada dos principales y un buey por cada uno. Lo
presentaron delante de la Morada.
4 Yahveh habló a Moisés y le dijo:
5 «Tómaselos y que presten servicio en la Tienda del Encuentro.
Dáselos a los levitas, a cada uno según su servicio.»
6 Moisés recibió las carretas y los bueyes y se los dio a los
levitas:
7 dos carretas y cuatro bueyes dio a los hijos de Guersón, según
sus servicios;
8 cuatro carretas y ocho bueyes a los hijos de Merarí, según los
servicios que desempeñaban a las órdenes de Itamar, hijo del sacerdote
Aarón.
9 Pero a los hijos de Quehat no les dio, porque su carga sagrada
la tenían que llevar al hombro.
10 Los principales hicieron la ofrenda de la dedicación del
altar, el día en que fue ungido. Hicieron los principales su ofrenda
delante del altar.
11 Y dijo Yahveh a Moisés: «Que ofrezca un principal cada día
su ofrenda por la dedicación del altar.»
12 El que ofreció su ofrenda el primer día fue Najsón, hijo de
Aminadab, de la tribu de Judá.
13 Su ofrenda consistía en una fuente de plata de 130 siclos de
peso, un acetre de plata de setenta siclos, en siclos del santuario,
ambos llenos de flor de harina amasada con aceite, para la oblación;
14 una naveta de oro de diez siclos, llena de incienso;
15 un novillo, un carnero, un cordero de un año, para el
holocausto;
16 un chivo para el sacrificio por el pecado;
17 y para el sacrificio de comunión, dos bueyes, cinco carneros,
cinco machos cabríos y cinco corderos de un año. Esa fue la ofrenda de
Najson, hijo de Aminadab.
18 El segundo día ofreció su ofrenda Natanael, hijo de Suar,
principal de Isacar.
19 Su ofrenda consistía en una fuente de plata de 130
siclos de peso, un acetre de plata de setenta siclos, en siclos del
santuario, ambos llenos de flor de harina amasada con aceite, para la
oblación;
20 una naveta de oro de diez siclos, llena de incienso;
21 un novillo, un carnero, un cordero de un año, para el
holocausto;
22 un chivo para el sacrificio por el pecado;
23 y para el sacrificio de comunión, dos bueyes, cinco carneros, cinco
machos cabríos y cinco corderos de un año. Esa fue la ofrenda de
Natanael, hijo de Suar.
24 El tercer día, el principal de los hijos de Zabulón, Eliab,
hijo de Jelón.
25 Su ofrenda consistía en una fuente de plata de 130
siclos de peso, un acetre de plata de setenta siclos, en siclos del
santuario, ambos llenos de flor de harina amasada con aceite, para la
oblación;
26 una naveta de oro de diez siclos, llena de incienso;
27 un novillo, un carnero, un cordero de un año, para el
holocausto;
28 un chivo para el sacrificio por el pecado;
29 y para el sacrificio de comunión, dos bueyes, cinco carneros,
cinco machos cabríos y cinco corderos de un año. Esa fue la ofrenda de
Eliab, hijo de Jelón.
30 El día cuarto, el principal de los hijos de Rubén, Elisur,
hijo de Sedeur.
31 Su ofrenda consistía en una fuente de plata de 130
siclos de peso; un acetre de plata de setenta siclos, en siclos del
santuario, ambos llenos de flor de harina amasada con aceite, para la
oblación;
32 una naveta de diez siclos de oro llena de incienso;
33 un novillo, un carnero, un cordero de un año, para el holocausto;
34 un chivo para el sacrificio por el pecado;
35 y para el sacrificio de comunión, dos bueyes, cinco carneros,
cinco machos cabríos, cinco corderos de un año. Esa fue la ofrenda de
Elisur, hijo de Sedeur.
36 El día quinto, el principal de los hijos de Simeón, Selumiel,
hijo de Surisadday.
37 Su ofrenda consistía en una fuente de plata de 130
siclos de peso, un acetre de plata de setenta siclos, en siclos del
santuario, ambos llenos de flor de harina amasada con aceite, para la
oblación;
38 una naveta de oro de diez siclos, llena de incienso;
39 un novillo, un carnero, un cordero de un año, para el
holocausto;
40 un chivo para el sacrificio por el pecado;
41 y para el sacrificio de comunión, dos bueyes, cinco carneros,
cinco machos cabríos y cinco corderos de un año. Esa fue la ofrenda de
Selumiel, hijo de Surisadday.
42 El día sexto, el principal de los hijos de Gad, Elyasaf, hijo
de Reuel.
43 Su ofrenda consistía en una fuente de plata de 130 siclos; un
acetre de plata de setenta siclos, en siclos del santuario, ambos llenos
de flor de harina amasada con aceite, para la oblación;
44 una naveta de oro de diez siclos, llena de incienso;
45 un novillo, un carnero y un cordero de un año, para el
holocausto;
46 un chivo para el sacrificio por el pecado;
47 y para el sacrificio de comunión, dos bueyes, cinco carneros,
cinco machos cabríos y cinco corderos de un año. Esa fue la ofrenda de
Elyasaf, hijo de Reuel.
48 El día séptimo, el principal de los hijos de Efraím, Elisamá,
hijo de Ammihud.
49 Su ofrenda consistía en una fuente de plata de 130
siclos de peso, un acetre de plata de setenta siclos, en siclos del
santuario, ambos llenos de flor de harina amasada con aceite, para la
oblación;
50 una naveta de oro de diez siclos, llena de incienso;
51 un novillo, un carnero, un cordero de un año, para el
holocausto;
52 un chivo, para el sacrificio por el pecado;
53 y para el sacrificio de comunión, dos bueyes, cinco carneros, cinco
machos cabríos y cinco corderos de un año. Esa fue la ofrenda de
Elisamá, hijo de Ammihud.
54 El día octavo, el principal de los hijos de Manasés,
Gamaliel, hijo de Pedahsur.
55 Su ofrenda consistía en una fuente de plata de 130
siclos de peso, un acetre de plata de setenta siclos, en siclos del
santuario, ambos llenos de flor de harina amasada con aceite, para la
oblación;
56 una naveta de oro de diez siclos, llena de incienso;
57 un novillo, un carnero, un cordero de un año, para el
holocausto;
58 un chivo para el sacrificio por el pecado;
59 y para el sacrificio de comunión, dos bueyes, cinco carneros,
cinco machos cabríos y cinco corderos de un año. Esa fue la ofrenda de
Gamaliel, hijo de Pedahsur.
60 El día nono, el principal de los hijos de Benjamín, Abidán,
hijo de Guideoní.
61 Su ofrenda consistía en una fuente de plata de 130
siclos de peso, un acetre de plata de setenta siclos, en siclos del
santuario, ambos llenos de flor de harina amasada con aceite, para la
oblación;
62 una naveta de oro de diez siclos, llena de incienso;
63 un novillo, un carnero, un cordero de un año, para el holocausto;
64 un chivo para el sacrificio por el pecado;
65 y para el sacrificio de comunión, dos bueyes, cinco carneros,
cinco machos cabríos y cinco corderos de un año. Esa fue la ofrenda de
Abidán, hijo de Guideoní.
66 El día décimo, el principal de los hijos de Dan, Ajiézer,
hijo de Ammisadday.
67 Su ofrenda consistía en una fuente de plata de 130
siclos de peso, un acetre de plata de setenta siclos, en siclos del
santuario, ambos llenos de flor de harina amasada con aceite, para la
oblación;
68 una naveta de oro de diez siclos, llena de incienso;
69 un novillo, un carnero, un cordero de un año, para el
holocausto;
70 un chivo para el sacrificio por el pecado;
71 y para el sacrificio de comunión, dos bueyes, cinco carneros,
cinco machos cabríos y cinco corderos de un año. Esa fue la ofrenda de
Ajiézer, hijo de Ammisadday.
72 El día undécimo, el principal de los hijos de Aser, Paguiel,
hijo de Okrán.
73 Su ofrenda consistía en una fuente de plata de 130 siclos de
peso, un acetre de plata de setenta siclos, en siclos del santuario,
ambos llenos de flor de harina amasada con aceite, para la oblación;
74 una naveta de oro de diez siclos, llena de incienso;
75 un novillo, un carnero, un cordero de un año, para el
holocausto;
76 un chivo para el sacrificio por el pecado;
77 y para el sacrificio de comunión, dos bueyes, cinco carneros,
cinco machos cabríos y cinco corderos de un año. Esa fue la ofrenda de
Paguiel, hijo de Okrán.
78 El día duodécimo, el principal de los hijos de Neftalí, Ajirá,
hijo de Enán.
79 Su ofrenda consistía en una fuente de plata de 130
siclos de peso, un acetre de plata de setenta siclos, en siclos del
santuario, ambos llenos de flor de harina amasada con aceite, para la
oblación;
80 una naveta de oro de diez siclos, llena de incienso;
81 un novillo, un carnero, un cordero de un año, para el
holocausto;
82 un chivo para el sacrificio por el pecado;
83 y para el sacrificio de comunión, dos bueyes, cinco carneros, cinco
machos cabríos y cinco corderos de un año. Esa fue la ofrenda de Ajirá,
hijo de Enán.
84 Esta fue la ofrenda de los principales de Israel en la dedicación
del altar, el día en que fue ungido: doce fuentes de plata, doce
acetres de plata y doce navetas de oro.
85 Cada fuente era de 130 siclos, y cada acetre de setenta.
Los siclos de plata de estos objetos eran en total 2.400, en siclos del
santuario.
86 Las navetas de oro eran doce, llenas de incienso. Cada naveta
era de diez siclos, en siclos del santuario. Los siclos de oro de las
navetas eran en total 120.
87 El total del ganado para el holocausto, doce novillos, doce
carneros, doce corderos de un año, con sus oblaciones correspondientes;
para el sacrificio por el pecado, doce chivos.
88 El total del ganado para los sacrificios de comunión:
veinticuatro novillos, sesenta carneros, sesenta machos cabríos y
sesenta corderos de un año. Esas fueron las ofrendas de la dedicación
del altar, una vez que fue ungido.
89 Cuando Moisés entraba en la Tienda del Encuentro para hablar
con El, oía la voz que le hablaba de lo alto del propiciatorio que está
sobre el arca del Testimonio, de entre los dos querubines. Entonces
hablabla con El.
8
1 Habló Yahveh a Moisés y le dijo:
2 Habla a Aarón y dile: «Cuando coloques las lámparas, habrán
de alumbrar las siete lámparas hacia la parte delantera del candelabro.»
3 Así lo hizo Aarón: colocó las lámparas en la parte delantera del
candelabro, tal como había mandado Yahveh a Moisés.
4 Este candelabro era de oro macizo; desde el pie hasta las flores
era de oro macizo. Hizo el candelabro según el modelo que Yahveh había
mostrado a Moisés.
5 Habló Yahveh a Moisés y le dijo:
6 «Aparta a los levitas del resto de los israelitas y purifícalos.
7 Para esta purificación harás con ellos de la siguiente manera:
los rociarás con agua lustral; se rasurarán ellos todo el cuerpo,
lavarán sus vestidos y así quedarán purificados.
8 Tomarán luego un novillo, con su correspondiente oblación de
flor de harina amasada con aceite y tú tomarás otro novillo como
sacrificio por el pecado.
9 Mandarás que se acerquen los levitas a la Tienda del Encuentro
y convocarás a toda la comunidad de los israelitas.
10 Harás que se acerquen los levitas ante Yahveh, y los
israelitas les impondrán las manos.
11 Entonces Aarón presentará a los levitas como ofrenda mecida
delante de Yahveh, de parte de los israelitas. Así quedarán destinados
al servicio de Yahveh.
12 Los levitas impondrán sus manos sobre la cabeza de los
novillos y tú ofrecerás uno como sacrificio por el pecado y otro en
holocausto a Yahveh para expiar por los levitas.
13 Pondrás luego a los levitas delante de Aarón y de sus hijos y los
presentarás como ofrenda mecida a Yahveh.
14 Así separarás a los levitas del resto de los israelitas para
que me pertenezcan.
15 Después comenzarán los levitas a servir en la Tienda del
Encuentro. Los purificarás y los presentarás como ofrenda mecida,
16 porque son «donados», son donados a mí, de entre los
israelitas, en lugar de todos los que abren el seno materno, de todos
los primogénitos; los he tomado para mí de entre los demás
israelitas.
17 Porque míos son todos los primogénitos entre los israelitas,
igual de hombres que de ganados: me los consagré el día que heri a
todos los primogénitos en Egipto.
18 Y tomé a los levitas para sustituir a todos los primogénitos
de los israelitas.
19 Yo cedo los levitas, como «donados», a Aarón y a sus hijos,
de entre los israelitas, para que presten el servicio, en nombre de los
israelitas, en la Tienda del Encuentro, y para expiar por los israelitas
de manera que ningún israelita incurra en castigo por acercarse al
Santuario.»
20 Moisés y Aarón y toda la comunidad de los israelitas hicieron
con los levitas conforme había mandado Yahveh a Moisés; así hicieron
con ellos los israelitas.
21 Los levitas se purificaron, lavaron sus vestidos, y Aarón los
presentó como ofrenda mecida delante de Yahveh; y Aarón hizo expiación
por ellos para purificarlos.
22 Después de lo cual entraron los levitas a prestar servicio en
la Tienda del Encuentro en presencia de Aarón y de sus hijos. Según
había mandado Yahveh a Moisés acerca de los levitas, así hicieron con
ellos.
23 Habló Yahveh a Moisés y le dijo:
24 «Esto es lo referente a los levitas. De veinticinco años para
arriba entrará al servicio de la Tienda del Encuentro,
25 y desde los cincuenta años cesará en el servicio; no servirá
ya más.
26 Ayudará a sus hermanos en la Tienda del Encuentro en el
desempeño de su ministerio, mas no prestará servicio. Así harás con
los levitas en lo tocante a sus funciones.»
9
1 Habló Yahveh a Moisés, en el desierto del Sinaí, el año
segundo de la salida de Egipto, el mes primero, y le dijo:
2 «Que los israelitas celebren la Pascua a su tiempo.
3 La celebrarán el día catorce de este mes, entre dos luces, al tiempo
debido. La celebrarán según todos sus preceptos y normas.»
4 Moisés dijo a los israelitas que celebraran la Pascua.
5 La celebraron en el desierto del Sinaí, el primer mes, el día
catorce del mes, entre dos luces. Según había mandado Yahveh a Moisés
lo hicieron los israelitas.
6 Pero sucedió que algunos hombres estaban impuros por contacto
de cadáver humano y no podían celebrar la Pascua aquel día. Se
presentaron a Moisés y Aarón el mismo día
7 y les dijeron: «Estamos impuros por contacto de cadáver
humano. ¿Por qué hemos de quedar excluidos de presentar la ofrenda a
Yahveh a su tiempo con los demás israelitas?»
8 Moisés les respondió: «Esperad, que voy a consultar lo que os
manda Yahveh.»
9 Yahveh habló a Moisés y le dijo:
10 «Diles a los israelitas: Si uno de vosotros o de vuestros
descendientes está impuro por cadáver, o está de viaje en tierra
lejana, también celebrará la Pascua en honor de Yahveh.
11 La celebrarán el mes segundo, el día catorce, entre dos
luces. La comerán con panes ázimos y hierbas amargas.
12 No dejarán nada para la mañana, ni le quebrantarán ningún
hueso. Según todo el ritual de la Pascua la celebrarán.
13 Pero el que, encontrándose puro y no habiendo estado de viaje, deje
de celebrar la Pascua, ese tal será extirpado de su pueblo. Ese hombre
cargará con su pecado, por no haber presentado la ofrenda a Yahveh a su
tiempo.
14 Y si un forastero reside entre vosotros y celebra la Pascua en
honor de Yahveh, la celebrará según los preceptos y normas de la
Pascua. Uno mismo será el ritual para vosotros, tanto para el forastero
como para el nativo del país.»
15 El día en que se erigió la Morada, la Nube cubrió la Morada,
la Tienda del Testimonio. Por la tarde se quedaba sobre la Morada, con
aspecto de fuego, hasta la mañana.
16 Así sucedía permanentemente: la Nube la cubría y por la
noche tenía aspecto de fuego.
17 Cuando se levantaba la Nube de encima de la Tienda, los
israelitas levantaban el campamento, y en el lugar en que se paraba la
Nube, acampaban los israelitas.
18 A la orden de Yahveh partían los israelitas y a la orden de
Yahveh acampaban. Quedaban acampados todos los días que la Nube estaba
parada sobre la Morada.
19 Si se detenía la Nube muchos días sobre la Morada, los
israelitas cumplían con el culto de Yahveh y no partían.
20 En cambio, si la Nube estaba sobre la Morada pocos días, a la
orden de Yahveh acampaban y a la orden de Yahveh partían.
21 Si la Nube estaba sobre la Morada sólo de la noche a la mañana,
y por la mañana se alzaba, ellos partían. Si estaba un día y una
noche y luego se elevaba, partían.
22 Si, en cambio, se detenía sobre la Morada dos días, o un mes,
o un año, reposando sobre ella, los israelitas se quedaban en el
campamento y no partían; pero en cuanto se elevaba, partían.
23 A la orden de Yahveh acampaban y a la orden de Yahveh movían el
campamento. Rendían culto a Yahveh, según la orden de Yahveh
transmitida por Moisés.
10
1 Habló Yahveh a Moisés y le dijo:
2 «Hazte dos trompetas: las harás de plata maciza. Te servirán
para convocar a la comunidad y dar la señal de mover el campamento.
3 Cuando suenen las dos, se reunirá junto a ti toda la comunidad, a la
entrada de la Tienda del Encuentro.
4 Pero cuando suene una sola, se reunirán contigo los
principales, jefes de millares de Israel.
5 Cuando toquéis a clamoreo, partirán los que acampan a oriente.
6 Cuando toquéis a clamoreo por segunda vez, partirán los
campamentos que acampan al mediodía, Tocaréis a clamoreo para partir;
7 en cambio, para congregar la asamblea, tocaréis sin clamoreo.
8 Los hijos de Aarón, los sacerdotes, serán los que toquen las
trompetas: este serán un decreto perpetuo para vosotros y para vuestra
descendencia.
9 Cuando, ya en vuestra tierra, partáis para el combate contra un
enemigo que os oprime, tocaréis las trompetas a clamoreo; así se
acordará Yahveh, vuestro Dios, de vosotros, y seréis librados de
vuestros enemigos.
10 En vuestros días de fiesta, solemnidades, neomenias, tocaréis
las trompetas durante vuestros holocaustos y sacrificios de comunión.
Así haréis que vuestro Dios se acuerde de vosotros. Yo, Yahveh,
vuestro Dios.»
11 El año segundo, el mes segundo, el día veinte del mes, se
levantó la Nube de encima de la Morada del Testimonio,
12 y los israelitas partieron, en orden de marcha, del desierto
del Sinaí. La nube se detuvo en el desierto de Parán.
13 Partieron en vanguardia según la orden que Yahveh había dado a Moisés:
14 la bandera del campamento de los hijos de Judá en primer
lugar, por cuerpos de ejército. Al frente de su tropa, iba Najsón,
hijo de Aminadab;
15 al frente de la tropa de la tribu de los hijos de Isacar,
Natanael, hijo de Suar;
16 al frente de la tropa de la tribu de los hijos de Zabulón,
Eliab, hijo de Jelón.
17 Entonces fue desmontada la Morada y partieron los hijos de
Guerson y los hijos de Merarí, llevando la Morada.
18 Partió luego la bandera del campamento de Rubén, por cuerpos
de ejército: al frente de su tropa iba Elisur, hijo de Sedeur;
19 al frente de la tropa de la tribu de los hijos de Simeón,
Selumiel, hijo de Surisadday;
20 al frente de la tropa de la tribu de los hijos de Gad, Elyasaf,
hijo de Reuel.
21 Entonces partieron los quehatitas, que llevaban el santuario
(la Morada se montaba antes de que llegaran).
22 Partió luego la bandera del campamento de los hijos de Efraím,
por cuerpos de ejército; al frente de su tropa iba Elisamá, hijo de
Ammihud.
23 Al frente de la tropa de la tribu de los hijos de Manasés, Gamaliel,
hijo de Pedahsur;
24 al frente de la tropa de la tribu de los hijos de Benjamín,
Abidán, hijo de Guideoní.
25 Luego, cerrando la marcha de todos los campamentos, partió la
bandera del campamento de los hijos de Dan, por cuerpos de ejército. Al
frente de su tropa iba Ajiézer, hijo de Ammisadday;
26 al frente de la tropa de la tribu de los hijos de Aser,
Paguiel, hijo de Okrán;
27 al frente de la tropa de la tribu de los hijos de Neftalí,
Ajirá, hijo de Enán.
28 Este fue el orden de marcha de los israelitas, repartidos en
cuerpos de ejército. Y así partieron.
29 Dijo Moisés a Jobab, hijo de Reuel el madianito, suegro de
Moisés: «Nosotros partimos para el lugar del que ha dicho Yahveh: Os
lo daré. Ven con nosotros y te trataremos bien, porque Yahveh ha
prometido bienestar a Israel.»
30 El respondió: «No iré, sino que me volveré a mi tierra y a
mi parentela.»
31 Moisés insistió: «Por favor, no os dejes; tú conoces los
sitios donde acampar en el desierto; tú serás nuestros ojos.
32 Si vienes con nosotros, te haremos partícipe del bienestar con
que Yahveh nos va a favorecer.»
33 Partieron del monte de Yahveh para hacer tres jornadas. El arca de la
alianza de Yahveh iba delante de ellos los tres días de camino, buscándoles
donde hacer alto.
34 La Nube de Yahveh iba de día sobre ellos, desde que dejaron el
campamento.
35 Cuando partía el arca, decía Moisés: «Levántate, Yahveh,
que tus enemigos se dispersen, huyan delante de ti los que te odian.»
36 Y cuando se detenía, decía: «Vuelve, Yahveh, a las miríadas
de Israel.»
11
1 El pueblo profería quejas amargas a los oídos de Yahveh, y
Yahveh lo oyó. Se encendió su ira y ardió un fuego de Yahveh entre
ellos y devoró un extremo del campamento.
2 El pueblo clamó a Moisés y Moisés intercedió ante Yahveh, y
el fuego se apagó.
3 Por eso se llamó aquel lugar Taberá, porque había ardido contra
ellos el fuego de Yahveh.
4 La chusma que se había mezclado al pueblo se dejó llevar de su
apetito. También los israelitas volvieron a sus llantos diciendo: «¿Quién
nos dará carne para comer?
5 ¡Cómo nos acordamos del pescado que comíamos de balde en
Egipto, y de los pepinos, melones, puerros, cebollas y ajos!
6 En cambio ahora tenemos el alma seca. No hay de nada. Nuestros
ojos no ven más que el maná.»
7 El maná era como la semilla del cilantro; su aspecto era como
el del bedelio.
8 El pueblo se desparramaba para recogerlo; lo molian en la muela
o lo majaban en el mortero; luego lo cocían en la olla y hacían con él
tortas. Su sabor era parecido al de una torta de aceite.
9 Cuando, por la noche, caía el rocío sobre el campamento, caía
también sobre él el maná.
10 Moisés oyó llorar al pueblo, cada uno en su familia, a la
puerta de su tienda. Se irritó mucho la ira de Yahveh. A Moisés le
pareció mal,
11 y le dijo a Yahveh: «¿Por qué tratas mal a tu siervo? ¿Por
qué no he hallado gracia a tus ojos, para que hayas echado sobre mí la
carga de todo este pueblo?
12 ¿Acaso he sido yo el que ha concebido a todo este pueblo y lo
ha dado a luz, para que me digas: "Llévalo en tu regazo, como
lleva la nodriza al niño de pecho, hasta la tierra que prometí con
juramento a sus padres?"
13 ¿De dónde voy a sacar carne para dársela a todo este pueblo, que
me llora diciendo: Danos carne para comer?
14 No puedo cargar yo solo con todo este pueblo: es demasiado
pesado para mí.
15 Si vas a tratarme así, mátame, por favor, si he hallado
gracia a tus ojos, para que no vea más mi desventura.»
16 Yahveh respondió a Moisés: «Reúneme setenta ancianos de
Israel, de los que sabes que son ancianos y escribas del pueblo. Llévalos
a la Tienda del Encuentro y que estén allí contigo.
17 Yo bajaré a hablar contigo; tomaré parte del espíritu que
hay en ti y lo pondré en ellos, para que lleven contigo la carga del
pueblo y no la tengas que llevar tú solo.
18 «Y al pueblo le dirás: Santificaos para mañana, que vais a
comer carne, ya que os habéis lamentado a oídos de Yahveh, diciendo:
"¿Quién nos dará carne para comer? Mejor nos iba en
Egipto." Pues Yahveh os va a dar carne, y comeréis.
19 No un día, ni dos, ni cinco, ni diez ni veinte la comeréis,
20 sino un mes entero, hasta que os salga por las narices y os dé
náuseas, pues habéis rechazado a Yahveh, que está en medio de
vosotros, y os habéis lamentado en su presencia, diciendo: ¿Por qué
salimos de Egipto?»
21 Moisés respondió: «El pueblo en que estoy cuenta 600.000 de
a pie, ¿y tú dices que les darás carne para comer un mes entero?
22 Aunque se mataran para ellos rebaños de ovejas y bueyes, ¿bastaría
acaso? Aunque se juntaran todos los peces del mar ¿habría suficiente?»
23 Pero Yahveh respondió a Moisés: «¿Es acaso corta la mano de
Yahveh? Ahora vas a ver si vale mi palabra o no.»
24 Salió Moisés y transmitió al pueblo las palabras de Yahveh.
Luego reunió a setenta ancianos del pueblo y los puso alrededor de la
Tienda.
25 Bajó Yahveh en la Nube y le habló. Luego tomó algo del espíritu
que había en él y se lo dio a los sententa ancianos. Y en cuanto reposó
sobre ellos el espíritu, se pusieron a profetizar, pero ya no volvieron
a hacerlo más.
26 Habían quedado en el campamento dos hombres, uno llamado Eldad
y el otro Medad. Reposó también sobre ellos el espíritu, pues aunque
no habían salido a la Tienda, eran de los designados. Y profetizaban en
el campamento.
27 Un muchacho corrió a anunciar a Moisés: «Eldad y Medad están
profetizando en el campamento.»
28 Josué, hijo de Nun, que estaba al servicio de Moisés desde su
mocedad, respondió y dijo: «Mi señor Moisés, prohíbeselo.»
29 Le respondió Moisés: «¿Es que estás tú celoso por mí? ¡Quién
me diera que todo el pueblo de Yahveh profetizara porque Yahveh les daba
su espíritu!»
30 Luego Moisés volvió al campamento con los ancianos de Israel.
31 Se alzó un viento, enviado por Yahveh, que hizo pasar
codornices del lado del mar, y las extendió sobre el campamento, en una
extensión de una jornada de camino a uno y otro lado alrededor del
campamento, y a una altura de dos codos por encima del suelo.
32 El puebblo se dedicó todo aquel día y toda la noche y todo el
día siguiente a capturar las codornices. El que menos, reunió diez
modios, y las tendieron alrededor del campamento.
33 Y todavía tenían la carne entre los dientes, todavía la estaban
masticando, cuando se encendió la ira de Yahveh contra el pueblo, y lo
hirió Yahveh con una plaga muy grande.
34 Se llamó a aquel lugar Quibrot Hattaavá, porque allí
sepultaron a la muchedumbre de glotones.
35 De Quibrot Hattaavá partió el pueblo hacia Jaserot, y
acamparon en Jaserot.
12
1 María y Aarón murmuraron contra Moisés por causa de la
mujer kusita que había tomado por esposa: por haberse casado con una
kusita.
2 Decían: «¿Es que Yahveh no ha hablado más que con Moisés?
¿No ha hablado también con nosotros?» Y Yahveh lo oyó.
3 Moisés era un hombre muy humilde, más que hombre alguno sobre la haz
de la tierra.
4 De improviso, Yahveh dijo a Moisés, a Aarón y a María: «Salid
los tres a la Tienda del Encuentro.» Y salieron los tres.
5 Bajó Yahveh en la columna de Nube y se quedó a la puerta de la
Tienda. Llamó a Aarón y a María y se adelantaron los dos.
6 Dijo Yahveh: «Escuchad mis palabras: Si hay entre vosotros un
profeta, en visión me revelo a él, y hablo con él en sueños.
7 No así con mi siervo Moisés: él es de toda confianza en mi
casa;
8 boca a boca hablo con él, abiertamente y no enigmas, y
contempla la imagen de Yahveh. ¿Por qué, pues, habéis osado hablar
contra mi siervo Moisés?»
9 Y se encendió la ira de Yahveh contra ellos. Cuando se marchó,
10 y la Nube se retiró de encima de la Tienda, he aquí que María
estaba leprosa, blanca como la nieve. Aarón se volvió hacia María y
vio que estaba leprosa.
11 Y dijo Aarón a Moisés: «Perdón, Señor mío, no cargues
sobre nosotros el pecado que neciamente hemos cometido.
12 Por favor, que no sea ella como quien nace muerto del seno de
su madre, con la carne medio consumida.»
13 Moisés clamó a Yahveh diciendo: «Oh Dios, cúrala, por favor.»
14 Yahveh respondió a Moisés: «Si tu padre le hubiera escupido
al rostro, ¿no tendría que pasar siete días de vergüenza? Que quede
siete días fuera del campamento y luego sea admitida otra vez.
15 María quedó siete días excluida del campamento. Pero el
pueblo no partió hasta que ella se reintegró.
16 Después el pueblo partió de Jaserot y acamparon en el
desierto de Parán.
13
1 Yahveh habló a Moisés y le dijo:
2 «Envía algunos hombres, uno por cada tribu paterna, para que
exploren la tierra de Canaán que voy a dar a los israelitas. Que sean
todos principales entre ellos.»
3 Los envió Moisés, según la orden de Yahveh, desde el desierto de
Parán: todos ellos eran jefes de los israelitas.
4 Sus nombres eran éstos: por la tribu de Rubén, Sammúa, hijo
de Zakkur;
5 por la tribu de Simeón, Safat, hijo de de Jorí;
6 por la tribu de Judá, Caleb, hijo de Yefunné;
7 por la tribu de Isacar, Yigal, hijo de José;
8 por la tribu de Efraím, Hosea, hijo de Nun;
9 por la tribu de Benjamín, Paltí, hijo de Rafú;
10 por la tribu de Zabulón, Gaddiel, hijo de Sodí;
11 por la tribu de José: por la tribu de Manasés, Gaddí, hijo
de Susí;
12 por la tribu de Dan, Ammiel, hijo de Guemalí;
13 por la tribu de Aser, Setur, hijo de Miguel;
14 por la tribu de Neftalí, Najbí, hijo de Vafsí;
15 por la tribu de Gad, Gueuel, hijo de Makí.
16 Esos son los nombres de los que envió Moisés a explorar el país.
Pero a Hosea, hijo de Nun, Moisés le llamo Josué.
17 Moisés los envió a explorar el país de Canaán, y les dijo:
«Subid ahí al Négueb y después subiréis a la montaña.
18 Reconoced el país, a ver qué tal es, y el pueblo que lo
habita, si es fuerte o débil, escaso o numeroso;
19 y qué tal es el país en que viven, bueno o malo; cómo son
las ciudades en que habitan, abiertas o fortificadas;
20 y cómo es la tierra, fértil o pobre, si tiene árboles o no.
Tened valor y traed algunos productos del país.» Era el tiempo de las
primeras uvas.
21 Subieron y exploraron el país, desde el desierto de Sin hasta
Rejob, a la Entrada de Jamat.
22 Subieron por el Négueb y llegaron hasta Hebrón, donde residían
Ajimán, Sesay y Talmay, los descendientes de Anaq. Hebrón había sido
fundada siete años antes que Tanis de Egipto.
23 Llegaron al Valle de Eskol y cortaron allí un sarmiento con un
racimo de uva, que transportaron con una pértiga entre dos, y también
granadas e higos.
24 Al lugar aquél se le llamó Valle de Eskol, por el racimo que
cortaron allí los israelitas.
25 Al cabo de cuarenta días volvieron de explorar la tierra.
26 Fueron y se presentaron a Moisés, a Aarón y a toda la
comunidad de los israelitas, en el desierto de Parán, en Cadés. Les
hicieron una relación a ellos y a toda la comunidad, y les mostraron
los productos del país.
27 Les contaron lo siguiente: «Fuimos al país al que nos
enviaste, y en verdad que mana leche y miel; éstos son sus productos.
28 Sólo que el pueblo que habita en el país es poderoso; las
ciudades, fortificadas y muy grandes; hasta hemos visto allí
descendientes de Anaq.
29 El amalecita ocupa la región del Négueb; el hitita, el
amorreo y el jebuseo ocupan la montaña; el cananeo, la orilla del mar y
la ribera del Jordán.»
30 Caleb acalló al pueblo delante de Moisés, diciendo: «Subamos,
y conquistaremos el país, porque sin duda podremos con él.»
31 Pero los hombres que habían ido con él dijeron: «No podemos
subir contra ese pueblo, porque es más fuerte que nosotros.»
32 Y empezaron a hablar mal a los israelitas del país que habían
explorado, diciendo: «El país que hemos recorrido y explorado es un país
que devora a sus propios habitantes. Toda la gente que hemos visto allí
es gente alta.
33 Hemos visto también gigantes, hijos de Anaq, de la raza de los
gigantes. Nosotros nos teníamos ante ellos como saltamontes, y eso
mismo les parecíamos a ellos.»
14
1 Entonces toda la comunidad alzó la voz y se puso a gritar; y
la gente estuvo llorando aquella noche.
2 Luego murmuraron todos los israelitas contra Moisés y Aarón, y
les dijo toda la comunidad: «¡Ojalá hubiéramos muerto en Egipto! Y
si no, ¡ojalá hubiéramos muerto en el desierto!
3 ¿Por qué Yahveh nos trae a este país para hacernos caer a filo de
espada y que nuestras mujeres y niños caigan en cautiverio? ¿No es
mejor que volvamos a Egipto?»
4 Y se decían unos a otros: «Nombremos a uno jefe y volvamos a
Egipto.»
5 Moisés y Aarón cayeron rostro en tierra delante de toda la
asamblea de la comunidad de los israelitas.
6 Pero Josué, hijo de Nun, y Caleb, hijo de Yefunné, que eran de
los que habían explorado el país, rasgaron sus vestiduras
7 y dijeron a toda la comunidad de los israelitas: «La tierra que
hemos recorrido y explorado es muy buena tierra.
8 Si Yahveh nos es favorable, nos llevará a esa tierra y nos la
entregará. Es una tierra que mana leche y miel.
9 No os rebeléis contra Yahveh, ni temáis a la gente del país,
porque son pan comido. Se ha retirado de ellos su sombra, y en cambio
Yahveh está con nosotros. No tengáis miedo.»
10 Toda la comunidad hablaba de apedrearlos, cuando la gloria de
Yahveh se apareció en la Tienda del Encuentro, a todos los israelitas.
11 Y dijo Yahveh a Moisés: «¿Hasta cuándo me va a despreciar
este pueblo? ¿Hasta cuándo van a desconfiar de mí, con todas las señales
que he hecho entre ellos?
12 Los heriré de peste y los desheredaré. Pero a ti te convertiré
en un pueblo más grande y poderoso que ellos.»
13 Moisés respondió a Yahveh: «Pero los egipcios saben muy bien que,
con tu poder, sacaste a este pueblo de en medio de ellos.
14 Se lo han contado a los habitantes de este país. Estos se han
enterado de que tú, Yahveh, estás en medio de este pueblo, y te das a
ver cara a cara; de que tú, Yahveh, permaneces en tu Nube sobre ellos,
y caminas delante de ellos de día en la columna de Nube, y por la noche
en la columna de fuego.
15 Si haces perecer a este pueblo como un solo hombre, dirán los
pueblos que han oído hablar de ti:
16 Yahveh, como no ha podido introducir a ese pueblo en la tierra
que les había prometido con juramento, los ha matado en el
desierto."
17 Muestra, pues, ahora tu poder, mi Señor, como prometiste
diciendo:
18 Yahveh es tardo a la cólera y rico en bondad, tolera iniquidad
y rebeldía; aunque nada deja sin castigo, castigando la iniquidad de
los padres en los hijos hasta la tercera y cuarta generación."
19 Perdona, pues, la iniquidad de este pueblo conforme a la
grandeza de tu bondad, como has soportado a este pueblo desde Egipto
hasta aquí.»
20 Dijo Yahveh: «Le perdono, según tus palabras.
21 Pero, vivo yo y la gloria de Yahveh llena toda la tierra,
22 que ninguno de los que han visto mi gloria y las señales que
he realizado en Egipto y en el desierto, que me han puesto a prueba ya
diez veces y no han escuchado mi voz,
23 verá la tierra que prometí con juramento a sus padres. No la verá
ninguno de los que me han despreciado.
24 Pero a mi siervo Caleb, ya que fue animado de otro espíritu y
me obedeció puntualmente, le haré entrar en la tierra donde estuvo, y
su descendencia la poseerá.
25 El amalecita y el cananeo habitan en el llano. Mañana, volveos
y partid para el desierto, camino del mar de Suf.»
26 Yahveh habló a Moisés y Aarón y dijo:
27 «¿Hasta cuándo esta comunidad perversa, que está murmurando
contra mí? He oído las quejas de los israelitas, que están murmurando
contra mí.
28 Diles: Por mi vida - oráculo de Yahveh - que he de hacer con
vosotros lo que habéis hablado a mis oídos.
29 Por haber murmurado contra mí, en este desierto caerán
vuestros cadáveres, los de todos los que fuisteis revistados y
contados, de veinte años para arriba.
30 Os juro que no entraréis en la tierra en la que, mano en alto,
juré estableceros. Sólo a Caleb, hijo de Yefunné y a Josué, hijo de
Nun,
31 y a vuestros pequeñuelos, de los que dijisteis que caerían en
cautiverio, los introduciré, y conocerán la tierra que vosotros habéis
despreciado.
32 Vuestros cadáveres caerán en este desierto,
33 y vuestros hijos serán nómadas cuarenta años en el desierto,
cargando con vuestra infidelidad, hasta que no falte uno solo de
vuestros cadáveres en el desierto.
34 Según el número de los días que empleasteis en explorar el
país, cuarenta días, cargaréis cuarenta años con vuestros pecados,
un año por cada día. Así sabréis lo que es apartarse de mí.
35 Yo, Yahveh, he hablado. Eso es lo que haré con toda esta
comunidad perversa, amotinada contra mí. En este desierto no quedará
uno: en él han de morir.»
36 Los hombres que había enviado Moisés a explorar la tierra,
que al volver habían incitado a toda la comunidad a murmurar contra él,
poniéndose a hablar mal del país,
37 aquellos hombres que habían hablado mal del país, cayeron
muertos delante de Yahveh.
38 En cambio, Josué, hijo de Nun, y Caleb, hijo de Yefunné,
sobrevivieron de entre los hombres que habían ido a explorar la tierra.
39 Refirió Moisés estas palabras a todos los israelitas y se
afligió mucho el pueblo.
40 Madrugaron y subieron a la cumbre del monte, diciendo: «Vamos
a subir a ese lugar respecto del cual ha dicho Yahveh que hemos pecado.»
41 Moisés les respondió: «¿Por qué hacéis eso, pasando por
encima de la orden de Yahveh? Eso no tendrá buen éxito.
42 No subáis, porque Yahveh no está en medio de vosotros, no vayáis
a ser derrotados frente a vuestros enemigos.
43 Porque el amalecita y el cananeo están allí contra vosotros, y caeréis
a filo de espada, pues después de haber abandonado vosotros a Yahveh,
Yahveh no está con vosotros.»
44 Pero ellos se obstinaron en subir a la cumbre del monte. Ni el
arca de la alianza de Yahveh, ni Moisés se movieron del campamento.
45 Bajaron los amalecitas y los cananeos que habitaban en aquella
montaña, los batieron y los destrozaron hasta llegar a Jormá.
15
1 Habló Yahveh a Moisés y le dijo:
2 «Habla a los israelitas y diles: Cuando entréis en la tierra
que yo os daré por morada,
3 y ofrezcáis manjares abrasados a Yahveh en holocausto o sacrificio,
para cumplir un voto, o como ofrenda voluntaria o con acasión de
vuestras fiestas, ofreciendo así, de vuestros bueyes u ovejas, calmante
aroma para Yahveh,
4 el oferente presentará, para su ofrenda a Yahveh, una oblación
de una décima de flor de harina amasada con un cuarto de sextario de
aceite.
5 Harás una libación de un cuarto de sextario de vino por cada
cordero, además del holocausto o sacrificio.
6 Si es un carnero, la oblación será de dos décimas de flor de
harina amasada con un tercio de sextario de aceite,
7 y la libación, de un tercio de sextario de vino, que ofrecerás
como calmante aroma para Yahveh.
8 Y si ofreces a Yahveh un novillo en holocausto o sacrificio,
para cumplir un voto, o como sacrificio de comunión,
9 se ofrecerá además del novillo una oblación de tres décimas
de flor de harina amasada con medio sextario de aceite,
10 y una libación de medio sextario de vino, como manjar abrasado
de calmante aroma para Yahveh.
11 Así se hará con nada novillo y con las reses menores, cordero
o cabrito.
12 Haréis así con cada uno de los que inmoléis, con tantos como
hubiere.
13 Así hará todo hombre de vuestro pueblo, cuando ofrezca un manjar
abrasado como calmante aroma para Yahveh.
14 Si reside entre vosotros o entre vuestros descendientes un
forastero, y ofrece un manjar abrasado como calmante aroma para Yahveh,
lo mismo que vosotros hará
15 la asamblea. No habrá más que una norma para vosotros y para
el forastero residente. Es decreto perpetuo para vuestros descendientes:
igual será delante de Yahveh para vosotros que para el forastero.
16 Una sola ley y una sola norma regirá para vosotros y para el
forastero que reside entre vosotros.»
17 Yahveh habló así a Moisés:
18 «Habla a los israelitas y diles: Cuando entréis en la tierra
a la que os voy a llevar,
19 y comáis el pan del país, reservaréis primero la ofrenda
para Yahveh.
20 Como primicias de vuestra molienda reservaréis como ofrenda
una torta; la reservaréis igual que se hace en la era.
21 Reservaréis a Yahveh una ofrenda de las primicias de vuestra
molienda, por todas vuestras generaciones.
22 «Cuando por inadvertencia no cumpláis alguno de estos
preceptos que Yahveh ha comunicado a Moisés,
23 algo de lo que os ha mandado Yahveh por medio de Moisés, desde que
Yahveh lo ordenó en adelante, por todas vuestras generaciones,
24 en el caso de que la inadvertencia se haya cometido por
descuido de la comunidad, toda la comunidad ofrecerá un novillo en
holocausto, como calmante aroma para Yahveh, con su correspondiente
oblación y libación según costumbre, y un macho cabrío en sacrificio
por el pecado.
25 El sacerdote expiará por toda la comunidad de los israelitas,
y se les perdonará, porque ha sido un descuido. Cuando presenten sus
ofrendas, como manjar abrasado a Yahveh, y su sacrificio por el pecado
delante de Yahveh por su descuido,
26 se le perdonará a la comunidad de los israelitas y al
forastero que reside entre ellos, pues el pueblo entero lo ha hecho por
inadvertencia.
27 En el caso de que una sola persona haya pecado por
inadvertencia, ofrecerá en sacrificio por el pecado una cabrita de un año.
28 El sacerdote expiará delante de Yahveh por la persona que se
ha descuidado con ese pecado de inadvertencia; cuando se haga expiación
por ella, se le perdonará,
29 lo mismo al ciudadano israelita que al forastero residente
entre vosotros: no tendréis más que una sola ley para el que obra por
inadvertencia.
30 Pero el que obra con descaro, sea ciudadano o forastero,
ultraja a Yahveh. Tal individuo será extirpado de su pueblo,
31 por haber despreciado la palabra de Yahveh, quebrantado su
mandato. Será exterminado tal individuo: su pecado pesa sobre él.»
32 Cuando los israelitas estaban en el desierto, se encontró a un
hombre que andaba buscando leña en día de sábado.
33 Los que lo encontraron buscando leña, lo presentaron a Moisés, a
Aarón y a toda la comunidad.
34 Le pusieron bajo custodia, porque no estaba determinado lo que
había que hacer con él.
35 Yahveh dijo a Moisés: «Que muera ese hombre. Que lo apedree
toda la comunidad fuera del campamento.»
36 Lo sacó toda la comunidad fuera del campamento y lo apedrearon
hasta que murió, según había mandado Yahveh a Moisés.
37 Yahveh dijo a Moisés:
38 «Habla a los israelitas y diles que ellos y sus descendientes
se hagan flecos en los bordes de sus vestidos, y pongan en el fleco de
sus vestidos un hilo de púrpura violeta.
39 Tendréis, pues flecos para que, cuando los veáis, os acordéis
de todos los preceptos de Yahveh. Así los cumpliréis y no seguiréis
los caprichos de vuestros corazones y de vuestros ojos, que os han
arrastrado a prostituiros.
40 Así os acordaréis de todos mis mandamientos y los cumpliréis,
y seréis hombres consagrados a vuestro Dios.
41 Yo, Yahveh, vuestro Dios, que os saqué de Egipto para ser Dios
vuestro. Yo, Yahveh, vuestro Dios.
16
1 Coré, hijo de Yishar, hijo de Quehat, hijo de Leví, Datán
y Abirón, hijos de Eliab, y On, hijo de Pélet, hijos de Rubén, se
enorgullecieron,
2 y se alzaron contra Moisés junto con 250 israelitas,
principales de la comunidad, distinguidos en la asamblea, personajes
famosos.
3 Se amotinaron contra Moisés y Aarón y les dijeron: «Esto ya pasa de
la raya. Toda la comunidad entera, todos ellos están consagrados y
Yahveh está en medio de ellos. ¿Por qué, pues, os encumbráis por
encima de la asamblea de Yahveh?»
4 Lo oyó Moisés y cayó rostro en tierra.
5 Dijo luego a Coré y a toda su cuadrilla: «Mañana por la mañana
hará saber Yahveh quién es el suyo, quién es el consagrado y le dejará
acercarse. Al que Yahveh haya elegido le dejará acercarse.
6 Mirad, pues, lo que habéis de hacer: Tomad los incensarios de
Coré y de toda su cuadrilla,
7 ponedles fuego y mañana les echaréis incienso ante Yahveh.
Aquel a quien elija Yahveh, será el consagrado; ¡esto ya pasa de la
raya, hijos de Leví!»
8 Dijo Moisés a Coré: «Oídme, hijos de Leví.
9 ¿Os parece poco que el Dios de Israel os haya apartado de la
comunidad de Israel para ponerlos junto a sí, prestar el servicio a la
Morada de Yahveh y estar al frente de la comunidad atendiendo al culto
en lugar de ella?
10 Te ha puesto junto a sí, a ti y a todos tus hermanos, los
hijos de Leví, y ¡todavía se os ha antojado el sacerdocio!
11 Por eso, contra Yahveh os habéis amotinado, tú y toda tu
cuadrilla; porque ¿quién es Aarón, para que murmuréis contra él?»
12 Mandó Moisés llamar a Datán y Abirón, hijos de Eliab. Pero
ellos respondieron: «No queremos ir.
13 ¿Te parece poco habernos sacado de una tierra que mana leche y miel
para hacernos morir en el desierto, que todavía te eriges como príncipe
sobre nosotros?
14 No nos has traído a ningún país que mana leche y miel, ni
nos has dado una herencia de campos y vergeles. ¿Pretendes cegar los
ojos de estos hombres? ¡No iremos!»
15 Moisés se enojó mucho y dijo a Yahveh: «No mires a su oblación.
Yo no les he quitado ni un solo asno, ni le he hecho mal a ninguno de
ellos.»
16 Dijo Moisés a Coré: «Tú y toda tu cuadrilla presentaos mañana
delante de Yahveh: tú, ellos y Aarón.
17 Que tome cada uno su incensario, le ponga incienso y lo
presente delante de Yahveh; cada uno su incensario: 250 incensarios en
total. Tú también, y Aarón, presentad cada uno vuestro incensario.»
18 Tomaron cada uno su incensario, le pusieron fuego, le echaron
incienso y se presentaron a la entrada de la Tienda del Encuentro, lo
mismo que Moisés y Aarón.
19 Coré convocó ante éstos a toda la comunidad a la puerta de
la Tienda del Encuentro y se apareció la gloria de Yahveh a toda la
comunidad.
20 Habló Yahveh a Moisés y Aarón y les dijo:
21 «Apartaos de esa comunidad, que los voy a devorar en un
instante.»
22 Ellos cayeron rostro en tierra y clamaron: «Oh Dios, Dios de
los espíritus de toda carne: un solo hombre ha pecado, ¿y te enojas
con toda la comunidad?»
23 Respondió Yahveh a Moisés:
24 «Habla a esa comunidad y diles: Alejaos de los alrededores de
la morada de Coré.»
25 Se levantó Moisés y fue donde Datán y Abirón; los ancianos
de Israel le siguieron.
26 Y habló a la comunidad diciendo: «Apartaos, por favor, de las
tiendas de estos hombres malvados, y no toquéis nada de cuanto les
pertenece, no sea que perezcáis por todos sus pecados.»
27 Ellos se apartaron de los alrededores de la morada de Coré.
Datán y Abirón habían salido y estaban a la puerta de sus tiendas,
con sus mujeres, hijos y pequeñuelos.
28 Moisés dijo: «En esto conoceréis que Yahveh me ha enviado
para hacer todas estas obras, y que no es ocurrencia mía:
29 si mueren estos hombres como muere cualquier mortal, alcanzados
por la sentencia común a todo hombre, es que Yahveh no me ha enviado.
30 Pero si Yahveh obra algo portentoso, si la tierra abre su boca
y los traga con todo lo que les pertenece, y bajan vivos al seol, sabréis
que esos hombres han rechazado a Yahveh.
31 Y sucedió que, nada más terminar de decir estas palabras, se
abrió el suelo debajo de ellos;
32 la tierra abrió su boca y se los tragó, con todas sus
familias, así como a todos los hombres de Coré, con todos sus bienes.
33 Bajaron vivos al seol con todo lo que tenían. Los cubrió la tierra
y desaparecieron de la asamblea.
34 A sus gritos huyeron todos los israelitas que estaban a su
alrededor, pues se decían: «No vaya a tragarnos la tierra.»
35 Brotó fuego de Yahveh, que devoró a los 250 hombres que habían
ofrecido el incienso.
17
1 Habló Yahveh a Moisés y le dijo:
2 «Di a Eleazar, hijo del sacerdote Aarón, que saque los
incensarios de entre las cenizas y esparza el fuego a distancia,
3 porque esos incensarios de pecado están consagrados a precio de la
vida de esos hombres. Haced con ellos láminas de metal, para cubrir el
altar, pues fueron presentados a Yahveh y consagrados. Serán una señal
para los israelitas.»
4 Tomó el sacerdote Eleazar los incensarios de bronce que habían
presentado los que fueron abrasados, y los laminó con destino al altar.
5 Sirven para recordar a los israelitas que no se acerque ningún
laico, que no sea de la descendencia de Aarón, a ofrecer el incienso
delante de Yahveh; no le ocurra lo que a Coré y a su cuadrilla, según
se lo había dicho Yahveh por medio de Moisés.
6 Al día siguiente, murmuró toda la comunidad de los israelitas
contra Moisés y Aarón, diciendo: «Vosotros habéis matado al pueblo
de Yahveh.»
7 Como se amotinaba la comunidad contra Moisés y Aarón, se
volvieron éstos hacia la Tienda del Encuentro. Y vieron que la Nube la
había cubierto y se había aparecido la gloria de Yahveh.
8 Moisés y Aarón se llegaron hasta delante de la Tienda del
Encuentro.
9 Yahveh habló a Moisés y le dijo:
10 «Alejaos de esa comunidad, que voy a consumirlos en un
instante.» Ellos cayeron rostro en tierra.
11 Dijo entonces Moisés a Aarón: «Toma el incensario, ponle
fuego del que hay sobre el altar, echa incienso y vete rápidamente
donde la comunidad a expiar por ellos. Porque ha salido ya la Cólera de
la presencia de Yahveh y ha comenzado la Plaga.»
12 Aarón lo tomó como le había dicho Moisés y corrió a
ponerse en medio de la asamblea; la Plaga había comenzado ya en el
pueblo. Echó el incienso e hizo la expiación por el pueblo.
13 Se plantó entre los muertos y los vivos, y la Plaga se detuvo.
14 Los muertos por aquella plaga fueron 14.700, sin contar los
que murieron por causa de Coré.
15 Luego Aarón se volvió donde Moisés a la puerta de la Tienda
del Encuentro: había cesado ya la Plaga.
16 Habló Yahveh a Moisés y le dijo:
17 «Habla a los israelitas. Que te den una rama por cada familia
paterna: que entre todos los principales, en representación de sus
familias paternas, de den doce ramas. Y escribe el nombre de cada uno en
su rama.
18 En la rama de Leví escribe el nombre de Aarón, pues ha de
haber también una rama para el jefe de la familia de Leví.
19 Las depositarás en la Tienda del Encuentro, delante del
Testimonio, donde me suelo manifestar a ti.
20 El hombre cuya rama retoñe, será el que yo elijo. Así dejarán
de llegar hasta mí las murmuraciones que los israelitas profieren
contra vosotros.»
21 Moisés habló a los israelitas, y cada uno de los principales
le dio una rama, doce ramas, en representación de todas las familias
paternas. Entre sus ramas estaba también la rama de Aarón.
22 Moisés depositó las ramas delante de Yahveh en la Tienda del
Testimonio.
23 Al día siguiente, cuando entró Moisés en la Tienda del Testimonio,
vio que había retoñado la rama de Aarón, por la casa de Leví: le habían
brotado yemas, había florecido y había producido almrendras.
24 Moisés sacó todas las ramas de la presencia de Yahveh, ante
los israelitas; las vieron, y tomarón cada uno su rama.
25 Entonces dijo Yahveh a Moisés: «Vuelve a poner la rama de Aarón
delante del Testimonio, para guardarla como señal para los rebeldes:
acabará con las murmuraciones, que no llegarán ya hasta mí, y así no
morirán.»
26 Moisés lo hizo así; como le había mandado Yahveh lo hizo.
27 Dijeron los israelitas a Moisés: «¡Estamos perdidos! ¡Hemos
perecido! ¡Todos hemos perecido!
28 Cualquiera que se acerca a la Morada de Yahveh, muere. ¿Es que
vamos a perecer hasta no quedar uno?»
18
1 Entonces Yahveh dijo a Aarón: «Tú, tus hijos y la casa de
tu padre contigo, cargaréis con las faltas cometidas contra el
santuario. Tú y tus hijos cargaréis con las faltas de vuestro
sacerdocio.
2 Haz que se acerquen también contigo tus hermanos de la rama de
Leví, de la tribu de tu padre. Que sean tus ayudantes y te sirvan a ti
y a tus hijos, delante de la Tienda del Testimonio.
3 Atenderán a tu ministerio y al de toda la Tienda. Pero que no se
acerquen ni a los objetos sagrados ni al altar, para que no muráis ni
ellos ni vosotros.
4 Serán tus ayudantes, desempeñarán el ministerio en la Tienda,
y ningún laico se acercará a vosotros.
5 Vosotros desempeñaréis el ministerio en el santuario y en el
altar, y así no vendrá de nuevo la Cólera sobre los israelitas.
6 Yo he elegido a vuestros hermanos los levitas, de entre los demás
israelitas. Son un don que os hago; son «donados» a Yahveh para
prestar servicio en la Tienda del Encuentro.
7 Pero tú y tus hijos os ocuparéis de vuestro sacerdocio en todo
lo referente al altar y a todo lo de detrás del velo y prestaréis
vuestro servicio. Como un servicio gratuito os doy vuestro sacerdocio.
El laico que se acerque morirá.»
8 Dijo Yahveh a Aarón: «Yo te doy el servicio de lo que se
reserva para mí. Todo lo consagrado por los israelitas te lo doy a tí
y a tus hijos, como porción tuya, por decreto perpetuo.
9 Esto es lo que será tuyo de las cosas sacratísimas, del manjar
que se abrasa: todas las ofrendas que me restituyan los israelitas, como
oblación, como sacrificio por el pecado, o como sacrificio de reparación,
son sacratísimas: serán para ti y para tus hijos.
10 De las cosas sacratísimas os alimentaréis. Todo varón lo
podrá comer. Lo considerarás como sagrado.
11 También te pertenecerá la ofrenda reservada de todo lo que
los israelitas den a mecer; te lo doy a ti y a tus hijos y a tus hijas
por decreto perpetuo. Cualquiera que esté puro en tu casa lo podrá
comer.
12 Todo lo mejor del aceite y la flor del mosto y del trigo, las
primicias que ofrezcan a Yahveh, te las doy a ti.
13 Los primeros productos que lleven a Yahveh, de todo lo que produzca
su tierra, serán para ti. Todo el que esté puro en tu casa lo podrá
comer.
14 Cuanto caiga bajo el anatema en Israel, será para ti.
15 Todo primogénito que se presente a Yahveh de cualquier
especie, hombre o animal, será para ti. Pero harás rescatar al primogénito
del hombre y harás también rescatar al primogénito de animal impuro.
16 Los harás rescatar al mes de nacidos, valorándolos en cinco
siclos de plata, en siclos del santuario, que son de veinte óbolos.
17 Pero al primogénito de vaca, o de oveja, o de cabra, no lo
rescatarás: es sagrado. Derramarás su sangre sobre el altar y su grasa
la harás arder como manjar abrasado de calmante aroma para Yahveh.
18 Su carne será para ti, así como el pecho del rito del
mecimiento y la pierna derecha.
19 Todo lo reservado de las cosas sagradas que los israelitas
reservan a Yahveh, te lo doy a ti y a tus hijos e hijas, por decreto
perpetuo. Alianza de sal es ésta, para siempre, delante de Yahveh, para
ti y tu descendencia.»
20 Yahveh dijo a Aarón: «Tú no tendrás heredad ninguna en su
tierra; no habrá porción para ti entre ellos. Yo soy tu porción para
ti entre ellos. Yo soy tu porción y tu heredad entre los israelitas.
21 A los hijos de Leví, les doy en herencia todos los diezmos de
Israel, a cambio de su servicio: del servicio que prestan en la Tienda
del Encuentro.
22 Los israelitas no se volverán a acercar a la Tienda del
Encuentro: cargarían con un pecado y morirían.
23 Será Leví el que preste servicio en la Tiendal del Encuentro: ellos
cargarán con sus faltas. Es decreto perpetuo para vuestros
descendientes: no tendrán heredad entre los israelitas,
24 porque yo les doy en herencia a los levitas los diezmos que los
israelitas reservan para Yahveh. Por eso les he dicho que no tendrán
heredad entre los israelitas.»
25 Habló Yahveh a Moisés y le dijo:
26 «Hablarás a los levitas y les dirás: Cuando percibáis de
los israelitas el diezmo que yo tomo de ellos y os doy en herencia,
reservaréis de él la reserva de Yahveh: el diezmo del diezmo.
27 Equivaldrá a vuestra ofrenda reservada, lo mismo que el trigo
tomado de la era y el mosto del lagar.
28 Así también vosotros reservaréis previamente la reserva de
Yahveh de todos los diezmos que percibáis de los israelitas. Se lo daréis
como ofrenda reservada de Yahveh al sacerdote Aarón.
29 De todos los dones que recibáis, reservaréis la reserva de
Yahveh; separaréis la parte sagrada de todo lo mejor.
30 Les dirás: Una vez que hayáis reservado lo mejor, que
equivale para los levitas al producto de la era y al producto del lagar,
31 lo podréis comer, en cualquier lugar, vosotros y vuestras
familias: es vuestro salario por vuestro servicio en la Tienda del
Encuentro.
32 No tendréis que cargar por ello con ningún pecado, pues antes
habéis reservado lo mejor: así no profanaréis las cosas consagradas
por los israelitas y no moriréis.»
19
1 Habló Yahveh a Moisés y a Aarón y les dijo:
2 «Este es uno de los preceptos legales, prescrito por Yahveh con
estas palabras: Diles a los israelitas que te traigan una vaca roja, sin
defecto, que no tenga manchas, y que no haya llevado yugo.
3 Dádsela al sacerdote Eleazar. Que la saquen fuera del campamento y
sea inmolada en su presencia.
4 Entonces el sacerdote Eleazar untará su dedo en la sangre de la
vaca y hará con la sangre siete aspersiones hacia la entrada de la
Tienda del Encuentro.
5 Será quemada la vaca en su presencia, con su piel, su carne, su
sangre e incluso sus excrementos.
6 Tomará el sacerdote leña de cedro, hisopo y grana, y la echará
en medio de la hoguera de la vaca.
7 El sacerdote purificará sus vestidos y se lavará el cuerpo con
agua; luego podrá ya entrar en el campamento; pero será impuro el
sacerdote hasta la tarde.
8 El que haya quemado la vaca purificará sus vestidos con agua y
lavará su cuerpo con agua; pero será impuro hasta la tarde.
9 Un hombre puro recogerá las cenizas de la vaca y las depositará
fuera del campamento, en lugar puro. Servirán a la comunidad de los
israelitas para el rito de hacer el agua lustral: es un sacrificio por
el pecado.
10 El que haya recogido las cenizas de la vaca lavará sus
vestidos y será impuro hasta la tarde. Este será decreto perpetuo
tanto para los israelitas como para el forastero residente entre ellos.
11 El que toque a un muerto, cualquier cadáver humano, será
impuro siete días.
12 Se purificará con aquellas aguas los días tercero y séptimo,
y quedará puro. Pero si no se ha purificado los días tercero y séptimo,
no quedará puro.
13 Todo el que toca un muerto, un cadáver humano, y no se purifica,
mancha la Morada de Yahveh; ese individuo será extirpado de Israel,
porque las aguas lustrales no han corrido sobre él: es impuro; su
impureza sigue sobre él.
14 Esta es la ley para cuando uno muere en la tienda. Todo el que
entre en la tienda, y todo el que esté en la tienda, será impuro siete
días.
15 Y todo recipiente descubierto, que no esté cerrado con tapa o
cuerda, será impuro.
16 Todo el que toque, en pleno campo, a un muerto a espada, o a un
muerto, o huesos de hombre, o una sepultura, será impuro siete días.
17 Se tomará para el impuro ceniza de la víctima inmolada en
sacrificio por el pecado, y se verterá encima agua viva de una vasija.
18 Un hombre puro tomará el hisopo, lo mojará en agua y rociará
la tienda y todos los objetos y personas que había en ella, e
igualmente al que tocó los huesos o al asesinado, o al muerto, o la
sepultura.
19 El hombre puro rociará al impuro los días tercero y séptimo:
el séptimo día le habrá limpiado de su pecado. Lavará el impuro sus
vestidos, se lavará con agua, y será puro por la tarde.
20 Pero el hombre que quedó impuro y no se purificó, ése será
extirpado de la asamblea, pues ha manchado el santuario de Yahveh. Las
aguas lustrales no han corrido sobre él: es un impuro.
21 Este será para vosotros decreto perpetuo. El que haga la
aspersión con las aguas lustrales lavará sus vestidos, y el que haya
tocado las aguas lustrales será impuro hasta la tarde.
22 Y todo lo que haya sido tocado por el impuro, será impuro; y
la persona que le toque a él, será impura hasta la tarde.
20
1 Los israelitas, toda la comunidad, llegaron al desierto de
Sin el mes primero, y se quedó todo el pueblo en Cadés. Allí murió
María y allí la enterraron.
2 No había agua para la comunidad, por lo que se amotinaron
contra Moisés y contra Aarón.
3 El pueblo protestó contra Moisés, diciéndole: «Ojalá hubiéramos
perecido igual que perecieron nuestros hermanos delante de Yahveh.
4 ¿Por qué habéis traído la asamblea de Yahveh a este
desierto, para que muramos en él nosotros y nuestros ganados?
5 ¿Por qué nos habéis subido de Egipto, para traernos a este
lugar pésimo: un lugar donde no hay sembrado, ni higuera, ni viña, ni
ganado, y donde no hay ni agua para beber?»
6 Moisés y Aarón dejaron la asamblea, se fueron a la entrada de
la Tienda del Encuentro, y cayeron rostro en tierra. Y se les apareció
la gloria de Yahveh.
7 Yahveh habló con Moisés y le dijo:
8 «Toma la vara y reúne a la comunidad, tú con tu hermano Aarón.
Hablad luego a la peña en presencia de ellos, y ella dará sus aguas.
Harás brotar para ellos agua de la peña, y darás de beber a la
comunidad y a sus ganados.»
9 Tomó Moisés la vara de la presencia de Yahveh como se lo había
mandado.
10 Convocaron Moisés y Aarón la asamblea ante la peña y él les
dijo: «Escuchadme, rebeldes. ¿Haremos brotar de esta peña agua para
vosotros?»
11 Y Moisés alzó la mano y golpeó la peña con su vara dos
veces. El agua brotó en abundancia, y bebió la comunidad y su ganado.
12 Dijo Yahveh a Moisés y Aarón: «Por no haber confiado en mí,
honrándome ante los israelitas, os aseguro que no guiaréis a esta
asamblea hasta la tierra que les he dado.»
13 Estas son las aguas de Meribá, donde protestaron los israelitas
contra Yahveh, y con las que él manifestó su santidad.
14 Envió Moisés mensajeros desde Cadés: «Al rey de Edom. Así
dice tu hermano Israel: Ya sabes por qué gran calamidad hemos pasado.
15 Nuestros padres bajaron a Egipto y nos quedamos en Egipto mucho
tiempo. Pero los egipcios nos trataron mal, a nosotros igual que a
nuestros padres.
16 Clamamos entonces a Yahveh, y escuchó nuestra voz: envió un
angel, y nos sacó de Egipto. Ahora estamos en Cadés, ciudad fronteriza
de tu territorio.
17 Déjanos, por favor, pasar por tu tierra. No cruzaremos por
campo ni por viñedo, ni beberemos agua de pozo. Seguiremos el camino
real, sin torcer ni a la derecha ni a la izquierda hasta que crucemos
tus fronteras.»
18 Edom le respondió: «No pasarás por mí. Si lo haces, saldré
espada en mano a tu encuentro.»
19 Le respondieron los israelitas: «Seguiremos por la calzada, y
si bebemos agua tuya, yo y mis rebaños, pagaremos su precio. Se trata
de pasar a pie: no tiene importancia».
20 Respondió él: «No pasarás.» Y salió Edom a su encuentro
con mucha gente y mano poderosa.
21 Como Edom negó el paso a Israel por su territorio, Israel dio
un rodeo.
22 Partieron de Cadés los israelitas, toda la comunidad, y
llegaron a Hor de la Montaña.
23 Y dijo Yahveh a Moisés y Aarón en Hor de la Montaña, en la
frontera del país de Edom:
24 «Que se reúna Aarón con los suyos, porque no debe entrar en
la tierra que he dado a los israelitas, por haberos rebelado contra mi
voz en las aguas de Meribá.
25 Toma a Aarón y a su hijo Eleazar y súbelos a la montaña de
Hor.
26 Le quitarás a Aarón sus vestiduras y se las pondrás a su
hijo Eleazar. Entonces Aarón se reunirá con los suyos: allí morirá.»
27 Moisés hizo como le había mandado Yahveh. Subieron a Hor de
la Montaña a la vista de toda la comunidad.
28 Quitó Moisés a Aarón sus vestiduras y se las puso a su hijo
Eleazar. Y murió allí Aarón, en la cumbre del monte. Moisés y
Eleazar bajaron de la montaña.
29 Toda la comunidad se dio cuenta de que había fallecido Aarón,
y lloró a Aarón toda la casa de Israel durante treinta días.
21
1 Oyó el rey de Arad, cananeo, que ocupaba el Négueb, que
llegaba Israel por el camino de Atarim, y atacó a Israel y le hizo
algunos prisioneros.
2 Entonces Israel formuló este voto a Yahveh: «Si entregas a ese
pueblo en mi mano, consagraré al anatema sus ciudades.»
3 Oyó Yahveh la voz de Israel y les entregó aquel cananeo. Los
consagraron al anatema a ellos y a sus ciudades. Por eso se llamó aquel
lugar Jormá.
4 Partieron de Hor de la Montaña, camino del mar de Suf, rodeando
la tierra de Edom. El pueblo se impacientó por el camino.
5 Y habló el pueblo contra Dios y contra Moisés: «¿Por qué
nos habéis subido de Egipto para morir en el desierto? Pues no tenemos
ni pan ni agua, y estamos cansados de ese manjar miserable.»
6 Envió entonces Yahveh contra el pueblo serpientes abrasadoras,
que mordían al pueblo; y murió mucha gente de Israel.
7 El pueblo fue a decirle a Moisés: «Hemos pecado por haber
hablado contra Yahveh y contra ti. Intercede ante Yahveh para que aparte
de nosotros las serpientes,» Moisés intercedió por el pueblo.
8 Y dijo Yahveh a Moisés: «Hazte un Abrasador y ponlo sobre un mástil.
Todo el que haya sido mordido y lo mire, vivirá.»
9 Hizo Moisés una serpiente de bronce y la puso en un mástil. Y
si una serpiente mordía a un hombre y éste miraba la serpiente de
bronce, quedaba con vida.
10 Partieron los israelitas y acamparon en Obot.
11 Partieron de Obot y acamparon en Iyyé Haabarim, en el desierto
que limita con Moab, hacia la salida del sol.
12 Partieron de allí y acamparon en el torrente de Zered.
13 De allí partieron y acamparon más allá del Arnón. Este estaba en
el desierto y salía del territorio de los amorreos, pues el Arnón hacía
de frontera de Moab, entre moabitas y amorreos.
14 Por eso se dice en el libro de las Guerras de Yahveh: ...
Vaheb, cerca de Sufá y el torrente del Arnón,
15 y el declive del torrente que corre hacia la región de Ar y se
apoya en la frontera de Moab.
16 Y de allí fueron a Beer - Este es el pozo a propósito del
cual dijo Yahveh a Moisés: «Reúne al pueblo y les daré agua.»
17 Entonces Israel entonó este cántico: Sobre el Pozo. Cantadle,
18 Pozo que cavaron Príncipes, que excavaron los jefes del
pueblo, con el cetro, con sus bastones. - Y del desierto a Mattaná,
19 de Mattaná a Najaliel, de Najaliel a Bamot,
20 y de Bamot al valle que está en el campo de Moab, hacia la
cumbre |